Ambientación
La investigación de las enfermedades ha avanzado tanto que cada vez es más difícil encontrar a alguien que esté completamente sano.
Palabras muy ciertas del escritor Aldous Huxley, pero ¿porque esclavizarse ante una verdad absoluta cuando la enfermedad es un estado pasajero y reversible en la mayoría de los casos? Porque esa es la razón por la que has llegado aquí… ¿o me equivoco?
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Horatio Kuhl

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Horatio Kuhl

Mensaje por Horatio Kuhl el Lun Oct 10, 2011 7:29 am

Nombre: Horatio Kuhl

Edad: 24 años

Tipo de Paciente: Morgue

Motivo de ingreso: En vida, ingresó por presentar un grave cuadro psicótico que le ahogó en la locura. Ahora, muerto, la simple venganza hace que de vueltas por el hospital.

Uke/Suke/Seme: Seme

Descripción física:

Horatio era un hombre de alta estatura y complexión fuerte, llegando a marcarse los músculos en los brazos y en el vientre. Su piel estaba ligeramente bronceada, debido a que se tiraba las horas muertas al sol, observando la nada. Su pelo era de un color celeste intenso, aunque originalmente era rubio. Sus ojos, de la misma tonalidad que su cabello, siempre mostrando una expresión de desafío y rebeldía. Poseía una amplia sonrisa, tan grande que mostraba la mandíbula casi en su totalidad, resaltando sus colmillos y haciendo que esbozase siempre una sonrisa demente. Sus uñas siempre estaban largas y afiladas. Juntando esto último y su tendencia a moverse sin hacer ruido alguno, hacía que se le pudiese comparar con un felino fácilmente.

Ahora, su aspecto se ha visto un poco modificado. Poco en el sentido de que sigue siendo alguien de una altura considerable y una complexión fortachona. Su cabello y ojos siguen iguales, hasta conserva el mismo corte. Su sonrisa sigue en sus labios, quizás con un aspecto más lunático que el que pudiese tener en vida. Sin embargo, los cambios que ha sufrido su cuerpo hace que sea una parte en su anatomía que llame particularmente la atención. Unas enormes ojeras se aposentan bajo sus párpados, como si no hubiese dormido en meses, pese a que siempre parece estar avispado. Debido a su accidente, tiene completamente desgarrada la mitad derecha de la mandíbula, quedando al descubierto y ligeramente desencajada. A veces se la coloca para que no se le caiga, pues puede ser un tanto incómodo el caminar por ahí sólo con la parte izquierda de la mandíbula. Otro rasgo físico que posee actualmente, es un enorme agujero en el vientre. Eso se debe a que le extrajeron los órganos del cuerpo , haciéndole un enorme boquete en el vientre… podían haberle cosido y cerrado, pero como estaba muerto se ahorraron esa molestia los médicos.

Spoiler:

Descripción sicológica:

No se puede decir que sea una persona muy cuerda, aunque eso no es algo que sea realmente una novedad. El caso, es que tanto en vida como una vez muerto, su mente siempre parecía estar absorta en otra parte. Erróneamente muchos le han catalogado como alguien que padece la llamada “Doble personalidad”, pero no es más que un error. Horatio sabe que tiene un control total sobre su cuerpo y mente y no tiene ningún “compañero” con el que compartir esto. Pero, siempre está acompañado de un bichito (no parece muy humano, así que por eso el término) que le guía y le dice lo que debe y no debe hacer. Este ser sólo existe en la cabeza del peliazul, por lo que solamente él puede verlo. El bicho, llamado Spike, suele sentarse en su hombro, simulando a la famosa conciencia que te susurra lo que está bien o mal y le habla, opinando de las cosas. Horatio muchas veces está en desacuerdo con Spike y suele discutir con él, lo que hace que el resto le vea hablar y gesticular con la nada.

Eso vino a causa de su soledad y trauma cuando era pequeño. La falta de atención por parte del resto de la sociedad creó a Spike. Quizás sea el rasgo más significativo de su personalidad, ya que según lo que discuta con el bicho, hará una cosa u otra. Sin embargo, tiene muchas más cosas, pues también es humano… bueno, más bien lo era, y por ello posee fuertes sentimientos como un orgullo acérrimo, chulería y una terquedad más grande que una mula. Suele dibujarse en su rostro una sonrisa maquiavélica y cuando estalla en carcajadas es la viva estampa de la locura. Las cosas externas le afectan mucho y se toma las cosas muy a pecho, por lo que de pronto puede responder de manera violenta , reírse o deprimirse. Sus depresiones duran poco, pues Spike se encarga de consolarle. Tampoco llora. Simplemente, olvidó como se hacía eso y tampoco es que eche de menos ese sentimiento. Tiene miedo que los sentimientos calen profundamente en su ser, por eso, prefiere ser alguien frío, tirando por el lado demente y evitar a toda costa cualquier tipo de compromisos… aunque, esas cosas no son algo de las que uno pueda huir para siempre. De momento, sólo tiene un objetivo en mente y es recuperar sus órganos. Se siente demasiado vacío como para irse a la tumba tranquilo.

Gustos y desagrados:

Horatio no tiene un patrón específico de las cosas que le gustan o no le gustan, ya que Spike se encarga de elegir por él. Pero haciendo una visión rápida de las cosas hasta hora permitidas por su “conciencia”, son el perseguir incansablemente a un objetivo; Ya que la sociedad se ha encargado de juzgar de manera siniestra y monstruosa a los zombies, Spike obliga a Horatio que se comporte como tal, simplemente por puro regodeo personal. No se va a comer a nadie, ni a morder así por la buenas, ni moverse arrastrando los pies pidiendo cerebros… pero, sí que va a seguir hasta la saciedad a cualquiera que capte su atención. ¿Cómo captar su atención? Teniendo un buen cuerpo, algo que le haga envidiable o poseer un fuerte carácter. Si eres una de esas personas más vale que no te cruces con él o le tendrás pegado a tu trasero durante toda la noche. Otro gusto que posee es su afinidad por las cosas redondas. Spike tiene rasgos felinos y eso hace que a veces Horatio se comporte como un gato. Su orgullo le impedirá que ronroneé y jugué graciosamente como si fuese un minino, pero si ve algo redondo no podrá apartar la vista de ese objeto y tratará de hacerse con él. Otra afición que tiene, es la de molestar y asustar a los más pequeños. Ya sea acosarles y perseguirles por los pasillos, o asustarles con su inestable anatomía, aprovechando que puede separarse un brazo o una pierna del cuerpo sin sentir a penas dolor. Por último, posee una pequeña afición, simplemente como entretenimiento para cuando no encuentra a nadie que acosar, es hacer malabares con lo primero que tenga a mano... si no encuentra nada puede usar su propio cuerpo.

Ahora los desagrados… Como buen zombie que es, detesta la luz del sol. El sol quema su piel, casi podría decirse que le derrite y absorbe todas sus energías. Por eso, nunca se le verá fuera durante el día, por lo que permanece dormido en su fosa hasta que llega el atardecer. Otra cosa que no le gusta es que la gente hable de la muerte como si la conociera, las personas normales y sobre todo, aquellos que traten de manejar su “vida”.

Historia:

Horatio nació en el seno de una familia problemática. Su madre estaba realmente feliz de tener un hijo y se esforzó por criar al pequeño, más su padre nunca le vio con buenos ojos. Su padre, un hombre orgulloso de ideales anticuados, veía a su propio hijo como un rival. Sencillamente, no podía concebir que otro hombre, por muy niño que fuese, acaparase toda la atención de su mujer. Por eso, el ambiente familiar estaba muy distante a ser dulce y encantador. Su madre trataba de alejar al pequeño de las garras de su padre, recibiendo ella el “castigo”. Insultos, gritos, forcejeos y palizas era el cuadro de cada día… hasta que Horatio llegó a los diez años como un niño asustadizo y muy desconfiado, resultado del ambiente en el que estaba criando. Cuando empezó a tener un poco de razón, comprendió los esfuerzos de su madre y que él era el principal objeto de ira de su padre, por lo que empezó a mantenerse al margen. Permanecía sentado en los escalones del porche de la pequeña casita , con la mirada puesta en el horizonte. De vez en cuando alguien que cruzaba frente a la casa reparaba en su presencia y le saluda, más él permanecía en un silencio permanente. Cuando llegaba su padre del trabajo o del bar donde solía dejarse el sueldo del mes, decidía esconderse en la caseta del perro y esperar a que el mayor se fuese a dormir para entrar por la ventana a su habitación, dormir y esperar el siguiente día.

Este comportamiento empezó a molestarle a su madre, ya que se había esforzado para tratar sacar adelante a un niño normal, no especie de fantasma. Por eso, cuando el pequeño volvía de la escuela y su marido no rondaba por ahí, decidió quedarse junto a él en los escalones del porche. Le preguntó que miraba con tanto interés y la respuesta le dejó perpleja. El pequeño, hablaba de un tal Spike, un ser que era una especie de gato, parecido a él, pero que le contaba muchas cosas. La mejor entendió que su hijo se había hecho uno de esos amigo invisibles que solían hacerse los niños pequeños, así que, ignorante a la situación, empezó a darle coba. Preguntaba por su amigo y fingía que podía hablar con él e incluso que podía verlo en su hombro. Eso hizo que Horatio creyese que en verdad esa fantasía existía y que el resto podía verle. Eso pareció alegrar un poco al pequeño y satisfecha por su acción, su madre dejó de hablar con él en el porche.

Entonces llegaron los verdaderos problemas. Horatio habló con su “amigo” de su padre y éste le dijo que era una verdadera molestia. Si no fuese por la presencia de ese hombre, su madre podría estar todo el tiempo con él. Esas palabras alimentaron la ira del pequeño y sin más, esa misma noche decidió acabar con su padre.

No lo consiguió, apenas se acercó cuchillo en mano cuando el mayor dormía, éste se desveló por algún motivo y se encontró con aquella tétrica estampa. No tardó en empujar al crío y arrebatarle el cuchillo, encerrarle en un armario y llamar a los servicios sociales. Horatio fue sacado medio arrastras de la casa. El pequeño llamaba a su madre, diciendo que lo había hecho por ella, pero esta tan sólo contemplaba con horror aquel panorama y no se movió un ápice.

Le ingresaron provisionalmente en un centro, donde le hicieron numerosas pruebas y tests psiquiátricos, encontrando un brote de esquizofrenia en su mente. Según el psiquiatra que le trató, ese bichito que decía ver, Spike, era todo su rencor y su ira acumulada durante esos años. Ante la sensación de soledad y frustración que el pequeño sentía, esa ira empezó a tomar forma y pareció convertirse en su conciencia falsa… pues precisamente no hacía cosas buenas. Ese fue el diagnóstico del hombre y propuso ingresar al pequeño en un centro especial para curar esa demencia, aprovechando que aún era joven. Le llevaron a un centro llamado Red Beryl, donde se especializaba en todo tipo de pacientes psiquiátricos.

Permaneció en ese sitio hasta su muerte. Curiosamente, jamás llegaron a curarle, sólo corrigieron su manera de pensar… aunque su temperamento se hizo más provocativo y pasó a ser un tipo realmente fanfarrón. Le quitaron la manía de quedarse mirando las musarañas y alejarse del resto, pero eso hizo que se volviese alguien pesado y bastante insistente en sus caprichos. Repetidas veces trataron de quitarle de la cabeza la existencia se Spike, primero, cuando era más joven, diciendo que le había abandonado, y más tarde, tratando de quitarle por razonamientos lógicos que era imposible que tal cosas existiese. Aún así, el aseguraba escuchar su voz y un razonamiento… pues, contra alguien que no tiene bien la cabeza la lógica no le dice nada. Por eso, permaneció con Spike hasta el fin de sus días…

…Y fue precisamente eso lo que le llevó a la muerte.

Los médicos, desesperados con aquel caso que nunca lograban solucionar, decidieron recurrir al “efecto placebo”. Hacer pensar al contrario que habían matado a Spike. Para ello, le someterían a una operación, donde le implantarían un chip que destruiría la presencia del pequeño. Lógicamente, eso no era verdad ya que tal cosa no existe y lo único que harían sería montar un teatrillo para que el otro se lo creyese. Pasaría a quirófano, sí, le abrirían la cabeza, pero dejarían una píldora de acero, totalmente inofensiva, que el cuerpo se encargaría de expulsar, sólo para dejar la idea de que había sido sometido a esa operación. Horatio se negó, ya que no quería separarse de su guía, pues sin él se sentía perdido y hasta dijo que si mataban a Spike, él también moriría. Fue sedado y llevado a quirófano por las malas… y lo cierto, es que la predicción de Horatio resultó. Algo empezó a ir muy mal y lo que iba a ser una operación fácil, resultó ser una catástrofe. Por alguna razón, su corazón se detenía a cada rato y luego, sus pulmones dejaron de funcionar, como si la anestesia hubiese dormido todos sus órganos. Lo curioso fue que los órganos estaban en perfecto estado, pero era como si no reconociesen que tenían que funcionar… como si estuviesen en un estado vegetativo. Se esforzaron por sacarle adelante, pero Horatio, a sus 24 años, murió en ese quirófano.

Aprovecharon el perfecto estado de sus órganos para sacárselos y poder trasplantarlos a alguien que los necesitase, exceptuando el cerebro, y fue enviado a la morgue. Una vez allí, Horatio “despertó”. Un intensó dolor le recorrió y sintió un miedo horrible recorrer cada fibra de su ser. Entonces, Spike, apareció en su hombro y le tranquilizó. Le hizo ver el lado bueno de su situación y luego le hizo comprender que le habían matado para quitarle los órganos. Era un desecho para esos médicos orgullosos y debía levantarse de nuevo para reclamar lo que era suyo y hacerles entender que no se podían librar tan fácilmente de él.

Datos anexos: Lógicamente, es inmortal, pero necesita un tiempo para reconstruir su cuerpo. Es decir, puede ser desmembrado, perder la cabeza, recibir un tiro, ser acuchillado… y levantarse al rato… pero una vez pasados tres minutos. También, tiene un límite. Si muere más de tres veces seguidas, permanecerá “muerto” una semana.
Ya se ha mencionado antes, pero repito el efecto del sol sobre su piel: le agita, le derrite y le quita la “vida”, por lo que rara vez saldrá a la luz del sol.


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Nombre de la serie/manga/videojuego al que pertenece: Bleach
Nombre real del personaje: Grimmjow


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06/10/2011

Horatio Kuhl

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Re: Horatio Kuhl

Mensaje por Invitado el Lun Oct 10, 2011 4:05 pm

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